lunes, 3 de junio de 2013

Con miras al futuro


Tuve la suerte en recientes fechas de hacer un diplomado en Innovación Educativa en la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED) de la UNAM, por tanto, siendo así que inicié mi experiencia y acercamiento con el campo de la educación a distancia.

Desconocía a profundidad la labor de la UNAM en este campo, y me fue muy grato saber del gran interés que tiene porque la educación llegue a más personas valiéndose del uso de las tecnologías.

La UNAM ha sido parteaguas de cambios que han impactado en el contexto nacional, justamente gracias a su preocupación por la realidad social.

Es muy conocido el tema del rechazo que año con año miles de aspirantes a esta institución reciben, pero por más exigencias que se hagan, la Universidad no puede sustentar la educación de tantos.

Sí, la falta de instituciones educativas gratuitas es una de las razones que impiden a los jóvenes seguir estudiando, pero también está el tema de la economía familiar, la cual muchas veces les exige dejar sus estudios para buscar un trabajo y ayudar o solventar un hogar.

¿Cuáles son las opciones? Ignorar el problema nunca ha sido la solución, pues la situación incumbe y afecta a todos.

Los organismos educativos preocupados por el panorama han tenido a bien en buscar caminos alternos que permitan llegar a los mismos objetivos, aunque claro, esto no ha sido sencillo, pues la propuesta de una educación fuera de las aulas es un cambio de paradigma, lo cual implica tiempo para consumar su aceptación.

Para que la propuesta de una educación a distancia gane prestigio, debe comenzar como lo hace ahora, de a poco, probándose y perfeccionándose, debe ganar terreno y confianza para desarrollarse; por tanto, escuelas que han comenzado a probar con este método, no deben echar marcha atrás, por el contrario, prestar especial atención a lo que podría llamarse “la educación del futuro”.

Muchas grandes corporaciones han adoptado el llamado home office, y es que de esta manera se ahorran dinero en instalaciones y equipamiento para las mismas; y para los trabajadores, este sistema representa ahorro en transportación (un tema importante en las grandes urbes) y comodidad para trabajar. En el ámbito académico, también aplican estos beneficios, sumándole además, la oportunidad al alumno de adaptar sus clases y tareas según sus horarios, permitiéndole fácilmente realizar otras labores como un trabajo de oficina o el cuidado de los hijos.

La UNAM ha incorporado de a poco para algunas de sus diferentes licenciaturas, la oportunidad de estudiarlas no solamente bajo el llamado sistema abierto, sino que ahora, también a distancia; trabajando constantemente por brindar plataformas de calidad que cumplan con los objetivos pedagógicos que se plantean; todo esto, en busca de la adopción de la educación a distancia como una opción para no dejar los estudios y seguirse preparando para un mundo que cada vez lo exige más.

Además de licenciaturas, ofrece cursos y diplomados en esta misma modalidad, abiertos claro, para todo el público deseoso de participar en ellos.

Sin duda, la UNAM tiene claros los problemas actuales en el tema de educación, y valiéndose de las herramientas que la actualidad facilita, y las posibilidades que éstas permiten, ha comenzado a incorporarlas en búsqueda de ser una solución o un contrapeso a tales problemas, además de verlas como una herramienta en búsqueda de ampliar las redes de conocimiento. El camino es largo todavía, pero el comienzo ha sido bueno y así debe seguir.

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